
Un operativo policial desbarató en la madrugada del sábado una fiesta clandestina que reunía a unas 150 personas en un quincho ubicado en la intersección de la avenida Carlos Lanzillotto y Carlos Peñaloza, en la ciudad de La Rioja.
Entre los asistentes había varios menores de edad que se encontraban consumiendo bebidas alcohólicas.
Según se informó, el aviso a la policía llegó pasadas las 3:30, cuando vecinos de la zona denunciaron disturbios y un volumen de música excesivo proveniente del lugar.
Cuando el personal policial llegó al lugar, comprobó que se trataba de un evento masivo que no contaba con ningún tipo de habilitación. El responsable del quincho reconoció haber alquilado el espacio para la fiesta, que no tenía autorización municipal.
Ante esta situación, se ordenó el cese inmediato de la actividad y el despeje total de las instalaciones.
Tensión durante el desalojo
Durante la desconcentración se vivieron momentos de tensión. Algunos de los asistentes aceleraron sus motocicletas y realizaron maniobras peligrosas, con la aparente intención de embestir al personal policial presente en el operativo.
Frente a este panorama, y con la colaboración de la Dirección de Tránsito Municipal, se tomaron medidas para garantizar la seguridad durante el operativo.
Tres demorados por narcotráfico
En paralelo al desalojo, la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico intervino tras identificar a tres personas con actitud sospechosa en el lugar.
Como resultado de esa intervención, se confirmó el hallazgo de sustancias prohibidas, específicamente marihuana, que se encontraba fraccionada.
Los tres demorados fueron trasladados a la base de la dirección especializada, donde quedaron a disposición de la Justicia.
En el operativo también colaboraron efectivos de la Comisaría Octava.

