
El presidente Javier Milei afirmó que los habitantes de las Islas Malvinas no serían expulsados en caso de que Argentina recupere la soberanía sobre el archipiélago. Según sostuvo, esas personas serían tratadas "con dignidad y justicia".
Las declaraciones se dieron en el marco de su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. El mandatario fue entrevistado en el Economic Club por John Micklethwait, editor en jefe de Bloomberg, quien le consultó sobre el destino de los residentes del archipiélago ante una eventual recuperación argentina del territorio.
"No vamos a expulsarlos", respondió Milei al referirse a los aproximadamente 3.600 habitantes de las islas.
"Tengo muy claro que esas personas serán tratadas con dignidad y justicia", agregó.
Durante la entrevista, el Presidente volvió a rebatir el argumento británico que invoca el derecho de autodeterminación de los isleños para sostener la soberanía del Reino Unido sobre el territorio. Milei consideró que ese principio no sería aplicable porque los actuales habitantes "no son una población indígena".
El mandatario argumentó que Gran Bretaña desplazó a una población anterior e instaló otra en su lugar. En ese marco, reafirmó la postura argentina sobre la disputa territorial.
"Somos los dueños de las islas por geografía, por derecho y por historia", sostuvo Milei.
Las declaraciones se conocieron un día después de que el Presidente utilizara su discurso ante la Asamblea General de la ONU para reclamar nuevamente por la soberanía argentina sobre las Malvinas.
Malvinas como "causa nacional"
En su exposición ante el organismo internacional, Milei calificó al reclamo por las islas como una "causa nacional" y cuestionó la efectividad de las resoluciones internacionales frente a las acciones que lleva adelante el Reino Unido en el territorio en disputa.
El mandatario también hizo referencia a la explotación de recursos naturales en la zona. Aseguró que Argentina presentó notas diplomáticas, recurrió a herramientas jurídicas y aplicó sanciones a empresas involucradas en esas actividades, además de a sus proveedores.
Por su parte, el Reino Unido respondió al planteo argentino reafirmando su posición sobre la soberanía de las islas. El gobierno británico volvió a invocar el principio de autodeterminación de sus habitantes como fundamento de su postura.
La disputa por la soberanía de las Malvinas continúa así sin resolución, con posiciones que no registraron variaciones sustanciales en el plano diplomático desde ambos países.

